Fábula A mí que me den un taco al pastor

Fábula original, que habla sobre la sencillez y la preferencia por las cosas simples.

Un hombre de pueblo había trabajado muy duro para crear su empresa de tejidos mexicanos. Luego de hacerse conocer por el mundo, recibió la notificación de un gran empresario español que quería venir a México a ver sus tejidos y a hacer una gran compra.

El empresario pueblerino, se sintió muy alegre. Al fin iba a poder vender mucha mercancía y de esa manera, haría crecer mucho más su empresa y daría más trabajos a los habitantes de su pueblo. Se preparó e instruyó en las cosas que pensaba, podían gustarle al visitante. Buscó lugares donde llevarlo a visitar, los mejores lugares para comer, estudió acerca de la gastronomía española y busco un lugar donde pudiera llevarlo y ofrecerle la mejor paella española del todo México.

Al llegar su visitante, lo recibió con todos los honores. Lo llevó a hospedarse al mejor lugar de la ciudad más cercana a su pueblo y se ofreció a buscarlo cada mañana, para que conociendo su país, pudieran hablar de negocios.

El primer día lo llevó a comer a un restaurante español. Cuando se bajaban del auto, el español vio que en frente del restaurante, había un chiringuito donde vendían tacos. Así que se acercó y con curiosidad, pidió un taco al pastor. Al darle el primer mordisco le gustó tanto lo que comía, que mirando al comerciante mexicano exclamó:

– No quiero paella española. A mí que me den un taco al pastor. Sencillo, pero muy delicioso.

El comerciante del pueblo sonrió orgulloso y se sentó a su lado a degustar los deliciosos tacos.

Moraleja: Nunca te avergüences de tu sencillez. Las cosas sencillas pueden ser muchas veces las mejores.

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